La costumbre de montar Belenes es una de la expresiones más arraigadas de la religiosidad popular española. Con estas premisas, el genio plástico de los belenistas ha encontrado ocasión para realizar auténticas obras de arte, desgraciadamente desaparecidas en su mayoría, en aras de su carácter temporal y perecedero.

 

Es muy antigua la tradición belenista de Jerez, aunque los muchos y muy buenos belenistas que existían en la ciudad, lo eran de manera individual y dispersa. En el año 1976, y como consecuencia del Concurso de Belenes que se celebraba cada Navidad, nació la Asociación de Belenistas de Jerez, que aglutinó y confirió objetivos comunes a aquellos que se esforzaban en crear una verdadera "escuela belenista jerezana". En muy pocas Navidades, la Asociación de Belenistas de Jerez fue consolidándose y creciendo exponencialmente en número y calidad de sus artífices belenistas, conocidos y reconocidos en toda España y fuera de nuestras fronteras.

 

 

Desde 1983 la Asociación está integrada en la Federación Española de Belenistas, cuya presidencia llegó a ostentar entre 1992 y 1996, coincidiendo con la celebración en Jerez del XXXIV Congreso Nacional Belenista. Las jornadas resultaron inolvidables para los seiscientos congresistas asistentes, consolidando el prestigio alcanzado por el belenismo jerezano, que ya había despuntado en otro Congreso Nacional organizado diez años antes.

 

Siguiendo el ejemplo de la Asociación jerezana, han ido naciendo numerosas asociaciones en otros pueblos gaditanos, haciendo de nuestra provincia una de las que cuenta con mayor número de asociaciones belenistas: Algeciras, Arcos de la Frontera, Cádiz, Chiclana de la Frontera, Chipiona, La Línea de la Concepción, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Prado del Rey, Rota, Sanlúcar de Barrameda y Tarifa, conforman con Jerez el mapa belenista de la provincia.....


Ya en el siglo X existen testimonios de representaciones de tipo teatral vinculadas con la Natividad, que en el siglo XIII fuero prohibidas por irrespetuosas...

 

Aunque las escenas eran representadas por clérigos, los decorados se apoyaban con figuras de los personajes sagrados, tridimensionables o silueteadas y pintadas. Esta idea de "espacio teatral", puede ser considerada como origen de los Belenes, entendidos como personajes en un entorno espacial, para adoctrinar al pueblo.

 

En este ambiente, San Francisco de Asís obtuvo permiso papal para "ambientar" la misa de Nochebuena del año 1223 con un pesebre vacío, un asno y un buey. Su biógrafo relata lo sucedido esa noche en la cueva italiana de Greccio: tras cantar el Evangelio los asistentes vieron como Francisco alzaba del pesebre a un niño exangüe. El Niño recobró la vida y sonrió dulcemente al Santo.

El milagroso suceso, propagado por los franciscanos, alcanzó una extraordinaria resonancia: Jesús renace cada año por Navidad, despertando al hombre nuevo y aceptando gustosos su adoración. Esta interpretación da origen a la rápida expansión de las representaciones belenistas.

 

El Belén no es una manisfestación única y aislada de la celebración navideña en el ámbito de la religiosidad popular. No es una simple maqueta cuyo solo fin es la comtemplación y deleite del curioso. Es el pretexto para actividades de diferente tipo, especialmente las musicales, personificadas por los tradicionales villancicos.

MUSEO “muestra DEL BELÉN”

EXCMO. AYUNTAMIENTO DE JEREZ DE LA FRONTERA Y

ASOCIACIÓN DE BELENISTAS DE JEREZ

El largo camino hacia un sueño:

Fue en el año 1986, cuando en la clausura del XXIV Congreso Nacional Belenista celebrado en nuestra Ciudad, Pedro Pacheco por entonces Alcalde,  prometió públicamente que Jerez y su Asociación de Belenistas dispondrían de un Museo del Belén desde el que poder mostrar y difundir la belleza y ejemplaridad de este arte.  Mucho ha llovido desde entonces, pero la asociación jerezana no ha desistido de reivindicar el cumplimiento de tan ambiciosa promesa.

Leer más...

Más artículos...

  1. El arte navideño